América Latina

debe volver a una senda de crecimiento económico sólido e inclusivo. La prolongada desaceleración económica de la región confirma que el crecimiento potencial es más débil de lo que se esperaba. Esta evolución pondrá a prueba la fortaleza del progreso socioeconómico logrado durante la pasada década, especialmente en lo que se refiere a la notable reducción de los niveles de pobreza y la emergencia de una clase media. El presente capítulo analiza las perspectivas de crecimiento de América Latina en un entorno internacional más exigente y explora sus consecuencias sobre los mercados laborales y los indicadores socioeconómicos clave de la región, tales como pobreza y desigualdad. Además, analiza las opciones de política económica enfocándose sobre la inversión en infraestructuras y competencias para estimular el crecimiento inclusivo dentro de un marco fiscal creíble y sostenible.